Tertulias literarias
Tertulia N° 8 | 8 de febrero de 2012
¿Quién nos estará hablando?
Luego de un miércoles suspendido por la lluvia intensa de Buenos Aires, volvimos a reencontrarnos para explorar más profundamente la obra de Clarice Lispector La hora de la estrella. Parece sencillo sentarse a leer un libro cuando lo que se nos presenta es una voz que narra una historia lineal. El lector se siente tranquilo y sigue la sucesión de los hechos. Pero ¿qué pasaría si nos topáramos con un libro que es un rompecabezas incomprensible a la lógica cotidiana? Incertidumbre, impulsos a abandonar la lectura y una catarata de preguntas. Sin embargo el desafío está ante nuestros ojos: la oportunidad de ser creadores de una historia que necesita de hilos conductores.
He aquí al lector activo. Capaz de detenerse en un párrafo y buscar en las pistas que deja el escritor la clave para comprender qué es lo que se está contando. A modo de ejercicio se les propuso a los participantes de la tertulia definir cuatro palabras ÉL, YO, TÚ y NOSOTROS. El objetivo: comprender la significación de los pronombres como “voz” dentro del relato. Jugaron a actuar un encuentro y a contarlo desde las diferentes posibilidades. Juntos descubrimos que cada posicionamiento de la voz implicaba una manera de narrar. Debatimos sobre la subjetividad que se generaba al contaminar las voces y los mecanismos que usó Lispector en La hora de la estrella para compaginar el narrador, el personaje y el escritor.
Formar un sentido crítico de lectura implica compartir con otros posibles abordajes de una obra. Pero también es permitirnos ver en otro medio de expresión la palabra escrita. Por ello leímos un extracto del libro que correspondía a la película basada en esa misma obra. Comparamos cómo el lenguaje literario puede trasladarse al lenguaje cinematográfico y cuáles eran las experiencias personales al momento de ver un film a cerca de un libro. La sorpresa de muchos y el sinfín de preguntas que surgieron fue un broche de oro para un encuentro que requirió de cada uno un mayor trabajo.
El encuentro iba llegando a su fin y nos disponíamos a disfrutar de uno de los momentos más lindos que tiene la tertulia: compartir los escritos de los participantes. Elizabeth, la más pequeña de los concurrentes, escribió una canción llamada “Un sueño hecho realidad”, que forma parte del CD “Canciones de Cuna” interpretado por Ulises Butrón. Y como cierre en ese 8 de febrero de 2012 a horas de la triste noticia de la partida de un gran artista argentino Luis Alberto Spinetta leímos un texto que él dedicó a este mismo CD (donde interpreta un tema llamado Mañana depertar). Palabras sentidas de un corazón que supo encontrar la melodía de los sentimientos:
“En el mundo en que vivimos, desde el momento en que un niño carece del abrazo y el arrullo de su madre, somos todos parte de un episodio trágico en el que sufrimos nuestro propio abandono. Es una escena muda. Aunque hayamos tenido una madre hermosa y protectora, nos rehusamos a pensar que el mundo debe ser así, y reaccionamos como para intentar rehacer los lazos que son el origen del crecer. Ser abandonado por la madre es ser devuelto al mundo de otra manera, la del silencio.
Una canción de cuna es un encuentro entre la piel y el aire. Es el toque de un ángel en medio de la locura de las horas, que nos presenta la paz como el cauce fundamental de la propia conciencia y la sensibilidad.
De ahí en más, cantar una canción de cuna es un acto materno, nos pone en la piel del que ampara y es amparado y se desvive en hacerlo. El niño debe ser uno mismo.
Y también desde esa misma imagen de preciosos latidos compartidos, uno puede volar un poquito y pensar que también estamos arrullando al mundo.”
Luis Alberto Spinetta sobre el CD Canciones de Cuna
Los esperamos el próximo miércoles para ponernos en el papel de periodistas de la mano de Lispector en Revelación de un mundo.
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